Ritos femeninos
La palabra ritual proviene del latín ritus, que significa “orden sagrado”, “costumbre ceremonial” o “manera correcta de hacer algo”. Un rito no era solamente una ceremonia: era una forma de mantener el equilibrio entre lo humano y lo divino.
Hoy estamos recordando e integrando nuevamente la manera sagrada de habitar la vida. Poco a poco recuperamos la comprensión de que los momentos más profundos de nuestra existencia pueden ser reconocidos como ritos de paso: portales que marcan la transición de una etapa hacia otra y transforman nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma. Para nosotras, cada experiencia importante deja una huella viva en la memoria del cuerpo, en esa sabiduría profunda llamada memoria uterina. Por eso honramos los procesos esenciales de la vida como actos sagrados de transformación:
La menstruación y la fertilidad,
El embarazo y el parto,
El matrimonio y el divorcio,
La muerte y el duelo,
La menopausia,
La sexualidad sagrada,
Las pérdidas gestacionales y abortxs.
Hoy muchas mujeres estamos recuperando prácticas ancestrales como:
ceremonias de menarquía,
rituales de cierre de duelo,
re-conexión con todos los ciclos,
círculos de palabra entre nosotras,
practicando la medicina tradicional,
retomando los altares de las Abuelas,
integrando nuestra espiritualidad como estilo de vida y no moda.
"Cuando una tribu de mujeres despierta, el universo entero se reverencia ante ellas. Pues se han reunido en círculo durante muchas vidas, muchos tiempos." - Anónimo
Taller: La Sangre Habla
En tiempos remotos cuando las Abuelas se reunían sin la presencia de los hombres en circulos de palabra que realizaban, solo lo hacían para sanar lo sucedido en su Memoria Uterina. En ese espacio sagrado vivían las huellas silenciosas de sus linajes: pérdidas gestacionales, abort@s, violacion@s, menstruación, menopausia, maternidad y las profundas relaciones con la Madre: todos sus ritos femeninos..
Las mujeres no buscamos dividir, enfrentar o separar en nuestros encuentros de ¨¨La Sangre Habla¨. Nace para honrar. Para crear un espacio seguro y sagrado donde las mujeres podamos reconocernos en nuestras historias y lo que dolió en silencio; ahora juntas, entre comadres, complicidad y respeto podamos sanar. Y si es bajo el cuidado y cariño de nuestros hombres, todo es más completo y armonioso.
Aquí, la Sangre Habla y nosotras finalmente la escuchamos !!!

