Despedida de una pérdida gestacional u abort@
Pérdidas uterinas
La pérdida de un bebé —sin importar el momento o la circunstancia— es una de las experiencias más profundas y sensibles en la vida de una mujer. Un bebé representa un proyecto, una ilusión y una energía que tocó nuestra vida, incluso si su estancia fue breve.
En este espacio no hay juicios; cada historia es única, y cada decisión forma parte de la memoria emocional y uterina de cada mujer. Todas tenemos el derecho de reconocer esa presencia que llegó, honrarla y darle un lugar. A través de un cierre amoroso, podemos agradecer, bendecir y, si así lo deseas, nombrar esa energía que te acompañó, permitiendo que tu corazón encuentre calma y sentido.
Aquello a lo que te resistes, persiste. - Carl Jung
Es importante reconocer cómo te sientes:
Agradecida con su vida.
Deprimida y ansiosa.
Decepcionada por la vida.
No siento nada, estoy en shock.
Siento enojo sobre mi propio cuerpo.
No tengo autoestima y me siento culpable.
Tengo miedo a volverme a embarazar.
Estoy en un momento de soledad y silencio.
Estoy furiosa como sucedió todo y con el personal médico.
Estoy pasando por el momento de la lactancia y estoy muy triste.

