Taller del Altar y del Sahumador
Altar
La pérdida de un bebé —sin importar el momento o la circunstancia— es una de las experiencias más profundas y sensibles en la vida de una mujer. Un bebé representa un proyecto, una ilusión y una energía que tocó nuestra vida, incluso si su estancia fue breve.
En este espacio no hay juicios; cada historia es única, y cada decisión forma parte de la memoria emocional y uterina de cada mujer. Todas tenemos el derecho de reconocer esa presencia que llegó, honrarla y darle un lugar. A través de un cierre amoroso, podemos agradecer, bendecir y, si así lo deseas, nombrar esa energía que te acompañó, permitiendo que tu corazón encuentre calma y sentido.
Aquello a lo que te resistes, persiste. - Carl Jung

